El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria está realizando inspecciones y controles a diario en establecimientos y locales del municipio de acuerdo al Real Decreto de estado de alarma 463/2020 en el municipio.
El área de Comercio y Vía Pública está llevando a cabo una labor de información y seguimiento de las medidas exigidas por el gobierno “que pasa por sólo mantener la apertura al público de la actividad considerada de primera necesidad”, según indica la concejala del área, Maria de la Paz Couto (PP). En este sentido, la edil ha destacado “el importante trabajo que se está realizando con una supervisión diaria volcada en informar de las medidas al sector de la hostelería y la restauración”.
“Han sido una veintena de inspecciones realizadas esta semana, el mayor número de ellas desarrolladas durante los primeros días de vigencia del decreto en aperturas de establecimientos de cafeterías”, señala.
El alcalde de Rincón de la Victoria,
Francisco Salado (PP) ha
destacado la “buena
aceptación con la que ha respondido el sector comercial y
empresarial del municipio que, desde el inicio de esta crisis
sanitaria, ha cumplido y respetado las exigencias impuesta por el
Gobierno ante esta situación de emergencia excepcional”.
América Latina recibe con tristeza la mala noticia de la reelección de Luis Almagro por otros cinco años al frente de la Organización de los Estados Americanos, OEA.
Y digo que es mala noticia, porque Almagro ha demostrado ser un
títere de los Estados Unidos y sus lacayos en el continente.
El excanciller uruguayo, que dirige el organismo regional desde el
2015, triunfó cómodamente sobre la dos veces jefa de la diplomacia
ecuatoriana María Fernanda Espinosa, por 23 votos contra 10, un
resultado ampliamente esperado dado el robusto apoyo que consiguió
Almagro de países como Estados Unidos, Chile y Brasil.
La mayoría de los votos, da una clara realidad de como el continente
está del lado de quien por décadas ha sido el artífice de golpes
de estado, quien ha explotado los recursos naturales a costa del
sufrimiento y la explotación de los pueblos originales de
Latinoamérica.
Los representantes de los 23 estados, son países que en su mayoría
son neoliberales, o en un proceso de adaptar ese modo de gobierno,
sistema que ha demostrado ser un aliado del imperialismo de Estados
Unidos y más fieles a la política expandida, racista y xenofóbica
de Donald J. Trump.
La votación para secretario general, de carácter secreta, se
realizó hace unos días en la sede de la OEA en Washington, pese al
pedido de trece países de la Comunidad del Caribe y México que se
pospusiera debido a la crisis desatada por el coronavirus.
Bajo Almagro, la OEA avaló que en las elecciones para presidente de
Bolivia de octubre del 2019, fueron fraudulentas lo que ocasionó que
en ese país hubiera un golpe de estado. Pero meses después, se
comprobó que no hubo tal fraude y que el resultado de las elecciones
dando como ganador al expresidente de Bolivia Evo Morales, fueron
válidas. Morales tuvo que huir buscando asilo en México y ahora se
encuentra en Argentina, preparándose para una nuevas elecciones para
el mes de mayo. ¿Volverá Almagro a salirse con la suya, para quedar
bien con sus amos imperialistas?
Con Almagro al mando de la OEA por un lustro más, el continente
tiene pocas esperanzas de que elecciones, reformas sociales,
nacionalismos; etc., realmente resulten exitosos permitiendo así,
que se sigan imponiendo gobiernos golpistas y entreguistas a las
grandes corporaciones ajenas totalmente a las causas y necesidades
populares.
La generación que despertamos a la vida entre las cenizas de dos grandes tragedias del siglo pasado como fueron la guerra civil española y la segunda guerra mundial, solo conocíamos el drama y el horror que vivieron millones de familias por los relatos de nuestros padres, abuelos o las películas con las que los vencedores de ambas contiendas, mostraban las batallas y matanzas de las que fueron protagonistas la insensatez y la crueldad del hombre.
Los años de penuria económica y social que le siguieron fueron felizmente superados por la regeneración intelectual, moral e incluso biológica de una gran parte de la humanidad que víctima de aquellos enfrentamientos decidieron unir sus fuerzas y potencialidades para garantizarse décadas de crecimiento, de paz, desarrollo y entendimiento entre los pueblos.
Lo cierto y verdad es que aunque a lo largo de estas últimas décadas hemos vivido momentos de cierta tensión y angustia por las escaramuzas de algunas guerras regionales, ataques terroristas o fuertes movimientos migratorios provocados por la hambruna o la persecución política y religiosa, es la primera vez que un microscópico virus ha convulsionado a cientos de millones de hombres y mujeres que hoy han pasado de gozar de la más absoluta libertad a verse recluidos en sus hogares, incomunicados y bajo un toque de queda casi bélico.
“Resistiremos, venceremos o ganaremos esta guerra” son las soflamas con las que algunos dirigentes políticos, imitando las que lanzaban los generales y mandatarios de las guerras tradicionales, nos conjuran para hacer frente a un enemigo de origen desconocido que se incrusta en los pulmones del hombre, le hiere y también le mata.
Como el devenir de la humanidad lo atestigua, siempre han sido las enfermedades o catástrofes naturales, las guerras, los genocidios o las grandes hambrunas las que han hecho aflorar en el hombre los sentimientos de solidaridad, compasión o unidad frente a un enemigo común. Lo cierto es que en la era digital en la que vivimos se vuelve a reproducir la incertidumbre y angustia como consecuencia de una nueva pandemia de origen viral aun desconocido.
Para hacer frente a este enemigo de la vida nos encontramos ante un nuevo escenario mundial. Se ha desequilibrado el poder económico y militar que hace unas décadas estaba en manos de dos grandes superpotencias como eran EEUU y Rusia para pasar a ser, además, detentado por naciones estratégicamente avanzadas en la industria tecnológica como China, Corea, la India o incluso Irán que se han convertido algunas de ellas en nuevas potencias imperialistas que dominan gran parte ya del mundo gracias a su gigantesca capacidad productiva y su fortaleza financiera.
Europa por el contrario, mejor dicho la Unión Europea, languidece por la fuga traumática de Gran Bretaña y su incapacidad para articular una unión política soberana. Hoy, ante esta nueva guerra mundial contra el COVID-19, ha demostrado su incapacidad para afrontar la batalla con autoridad y prontitud además de no ser capaz de articular una estrategia común, con el objeto de poner en manos de los Estados miembros todos los recursos materiales y humanos necesarios de los que dispone. Italia y España, las naciones por ahora más castigadas, son el ejemplo más evidente del fracaso europeo.
En España, al igual que en Italia, estamos en estado de shock: resulta inimaginable el confinamiento de millones de familias españolas en sus hogares, ciudades enteras paralizadas, hospitales saturados, asaltos a los supermercados, iglesias y templos cerrados, los enfermos aislados y lo que es peor aún muriendo en la más triste soledad. La historia de la humanidad está repleta de dramáticos acontecimientos como éste provocados por la propia naturaleza o por el desprecio del hombre a la vida y a la libertad.
Benedicto XVI en un discurso a la plenaria de la Academia Pontificia de las Ciencias apelaba a la “urgente necesidad del diálogo constante y la cooperación entre los mundos de la ciencia y de la fe para la construcción de una cultura de respeto del hombre, de su dignidad y de su libertad, para el futuro de nuestra familia humana y para el desarrollo sostenible a largo plazo de nuestro planeta”
¿No habrá traspasado el hombre los límites de la razón y el equilibrio que exige la búsqueda de la verdad con el propio respeto a su dignidad como ser humano? ¿No es hoy el hombre enemigo de sí mismo? El virus biológico tarde o temprano será derrotado pero ¿derrotaremos también el virus de nuestra soberbia que nos hace creer que “solo” el hombre es capaz de crearse y destruirse a sí mismo?Tenemos toda una cuarentena por delante para que el coronavirus nos ayude a reflexionar y descubrir quien es el verdadero enemigo interior contra el que tenemos que luchar sin necesidad de guantes y mascarilla.
Esta sema en Norteamérica, los gobiernos de México, Estados Unidos
y Canadá anunciaron su interés de cerrar parcialmente el acceso a
Estados Unidos por sus respectivas fronteras terrestres para evitar
el contagio con posible personas portadoras del COVID-19.
Primero fue Canadá, a través de su primer ministro Justin Trudeau,
que dijo que impedirá los viajes no esenciales para limitar la
propagación del Coronavirus. Y por último el anuncio fue México,
quien lo dio a conocer a través de su Secretario de Relaciones
Exteriores, Marcelo Ebrard.
Credito: SRE.gob
Desde el miércoles pasado, Trudeau y el presidente Donald Trump
anunciaron que estaban trabajando en un acuerdo mutuo para cerrar la
frontera al turismo y los viajes recreativos. La frontera permanecerá
abierta al comercio, y Trudeau aseguró a los canadienses que las
entregas de alimentos, combustible y medicamentos continuarían.
Michael R. Pompeo, Secretario de Estado de EE. UU. y su homólogo
Ebrard, habían mantenido conversaciones para conseguir el mismo
acuerdo que con Canadá.
“Hablamos sobre la coordinación de un plan para restringir los
viajes no esenciales a través de nuestra frontera compartida en
respuesta a la pandemia de COVID-19”, dijo Pompeo. “Discutimos la
importancia de crear una estrategia norteamericana uniforme para
reducir los riesgos de salud pública para nuestras comunidades y
abordar de manera más eficaz los desafíos en aumento de manera
conjunta”.
Los dos cancilleres también discutieron formas de reducir el impacto
adverso que la crisis COVID-19 está teniendo en la economía y
priorizar la continuación del comercio esencial transfronterizo.
“Nuestra preocupación ha sido, y es, que las medidas que se tomen
para reducir la posible propagación del virus no afecten de manera,
afectan a todos, pero que no afecten de manera decisiva la actividad
económica y el empleo de las personas, sobre todo las personas que
viven al día o que están en una situación más vulnerable”, dijo
Ebrard en conferencia de prensa.
“Y también porque es evidente que la frontera de México con
Estados Unidos no es lo mismo que la frontera de Estados Unidos con
Canadá”. Aclaro El Secretario. “Canadá solicitó a Estados
Unidos, según se nos informó, medidas en su frontera en virtud de
que el número de casos en Estados Unidos es mayor al número de
casos en Canadá”.
En el caso de México, según el canciller mexicano, lo acordado con
EE. UU. Fue con el interés de no se vayan a afectar actividades
sustantivas para la economía de México y Estados Unidos, y de la
región fronteriza.
Todas las actividades, en primer lugar, de comercio, transporte de
mercancías, movimiento logístico que tiene que ver con la actividad
comercial no tienen afectación.
Todo lo que tiene que ver con las personas que trabajan en los
Estados Unidos y que tienen esa autorización todos los días para
moverse de un lugar al otro tampoco van a resultar afectados, eso es
lo que ya hemos dejado muy claro.
Por supuesto, todo lo que son servicios indispensables, incluyendo
compra de medicamentos, servicios de emergencia.
Hay que esperar como el T-MAC o USMCA, que es el tratado comercial
entre las tres naciones, ayudara a mitigar las pérdidas que pueda
ocasionar la pandemia. Los tres países ya consiguieron su aprobación
ahora hay que ponerlo en vigor. USMCA es un gran negocio para los
tres países, ya que abre en gran medida los mercados a agricultores
y fabricantes, reduciendo las barreras comerciales a los EE. UU. Y
unirá a las tres Grandes Naciones en competencia con el resto del
mundo.
También habrá que ver el impacto que tendrá en los tres países,
en lo que respecta al comercio al menudeo, ya que a esta redacción,
nos reportan que los comercios en la franja fronteriza del lado
estadounidense están totalmente cerrados. No hay actividad
comercial, la gente encerradas o en cuarentena, por el miedo de ser
contagiados si tiene contacto con el exterior, es decir fuera de sus
hogares.
La
Fundación Cueva de Nerja pide
a
la población que se quede en casa y ofreciendo contenidos para que
todos puedan seguir disfrutando de la Cueva de Nerja y del Museo de
Nerja desde su domicilio, de forma online.
Para
ello, se está apostando por repasar la historia vivida a lo largo de
los 61 años del descubrimiento de la Cueva de Nerja y por mostrar
hallazgos y descubrimientos de la cueva que puedan verse online, como
son las piezas que se encontraron en excavaciones de la cavidad y que
están expuestas en el Museo de Nerja.
Además,
en sus redes sociales, se están creando contenidos didácticos
especiales, para que los más pequeños de la casa puedan aprender y
divertirse. De esta manera se busca colaborar con esa labor a la que
se enfrentan los progenitores y tutores de España y de todo el
mundo.
La
primera iniciativa, en este sentido, ha sido la de proponer a los más
pequeños pintar la Cueva de Nerja, imaginando que su casa es una
cueva y que, como aquellos hombres prehistóricos se refugiaban del
invierno en las cavidades, ahora nos resguardamos en nuestra casa -a
modo de gruta- del coronavirus, así les pedimos que dibujen cómo es
su cueva y lo que tiene, si cuenta con pinturas en las paredes, con
animales, con tesoros…
Para
incrementar la participación, se realizará un sorteo entre todos
los participantes, y al ganador se le entregará: un pack de
merchandising de la Cueva de Nerja con –entre otros- productos de
última tecnología y una visita especial a la cavidad para 2
personas cuando las circunstancias extremas del Covid-19 permitan
realizarla.