El dinero tiene una energía maravillosa, por eso es importante respetar y valorar cada billete y moneda que toca nuestras manos. Ordena tus billetes de menor a mayor, porque así estamos inconscientemente incrementado su llegada, nunca los arrugues, y desecha cualquier papelito, tickets de compra o basura de tu cartera o billetera, que de preferencia debe de ser de color rojo, amarillo, dorado, verde o naranja.
En el caso de los caballeros, el color de su billetera puede ser de color marrón. Estos colores sintonizan con la prosperidad, y con el dinero, procura que siempre tu cartera o billetera, este en buen estado, si ya está muy deteriorada mejor deséchala y cómprate una nueva y bonita, porque te lo mereces, porque tu dinero lo debes tratar con amor, respeto y gratitud, todo el tiempo, tanto como cuando recibes , como cuando das .
Algo muy importante, deja de mirar siempre si algo es muy » caro» o » barato»….
Es mucho más importante, la intención con la que tu intercambias el dinero, si tú pagas tu mercancía, artículo o servicio dando gracias y sintiendo que ese dinero que pagas a la otra persona, de la misma manera en que lo das, lo inviertes o lo intercambia, así mismo el Universo te lo va a regresar multiplicado y potenciado al infinito 77 veces 7, no importa si es muy «caro», SIEMPRE TE VA A REGRESAR, CRÉELO.
Deja de tener en tu mente la programación mental de «caro» o «barato», purifica tus emociones desarmónicas.
CUANDO NOSOTROS QUITAMOS EL QUE ALGO ES «CARO» O «BARATO» DE NUESTRAS EMOCIONES, EMPEZAMOS A SINTONIZARNOS Y CONECTARNOS INMEDIATAMENTE CON LA ENERGÍA DEL DINERO
Al pagar algo, ya sea un producto o servicio, nunca pagues con tristeza, con miedo a la carencia, porque eso es lo que vas a atraer más, por el contrario, SIEMPRE paga con gusto, con amor, con agradecimiento, porqué puedes pagarlo y en el momento exacto en que estés intercambiando tu dinero manifiesta con certeza divina, en voz bajita o mentalmente lo siguiente:
«Todo el dinero que sale de mi, vuelve a mi en perfecta y magnifica multiplicación, se te multiplica a ti, infinitamente de todo corazón y a mi también, se nos multiplica el dinero a ti y a mi y a todos por igual, infinitamente en todo lo que más nos hace felices «Hecho está.
Háganlo con fe, se los prometo que si funciona, a mi me funciona SIEMPRE . Bendiciones en abundancia !!!
Federico Delgado publicó “Injusticia” para ayudar al sistema jurídico argentino,
que atraviesa una crisis de identidad. La obra, publicada a través del sello editorial Ariel,
plantea un montón
de interrogantes. ¿Por qué los jueces no bajan del pedestal?; ¿Cómo
actúan los funcionarios públicos?; ¿Cuál es la injerencia de los
medios de comunicación?; y ¿Qué se puede hacer desde adentro para mejorar?.
El fiscal federal de Comodoro Py aseguró
que “la política se corrió para la Justicia y la Justicia se politizó”. “Cuando los políticos no logran mayoría en el Parlamento recurren
a la Justicia. Los Tribunales se enviciaron, podrían desestimar esas
denuncias” aseguró y subrayó “Se convirtieron en mecanismos de vedetismo
o corrupción. Los medios de comunicación, que tienen intereses
concretos y específicos, se suben y cabalgan sobre
algunas denuncias políticas. Se forma un triángulo que rebota en los diarios y en la televisión”. En
la Feria del Libro de Almirante Brown señaló que “el problema surge
cuando los actores tienen las cartas marcadas”. “La Justicia está pensada como un juego lealpero
perdimos la franqueza. Hay un elemento que hace que la balanza
se incline”, admitió.
El fiscal federal Federico Delgado relató los horrores del sistema jurídico argentino. Deficiencias, críticas a la politización y soluciones a futuro. Las claves de un libro polémico.
Hace énfasis en
la deshumanización de esa institución. “Muchos cambiaron cuando fueron designados jueces, se apoderaron de sus ornamentos. Norberto Oyarbide tenía
ocho custodios, que estaban con él los siete días de la semana. Se
escapan del mundo real, viven lejos de los conflictos humanos y pierden
el sentido común”, relató. Por eso reconoce que “muchas sentencias no
tienen punto de contacto con la
vida de la población”. “Deberían tener la obligación de viajar una vez a la semana en tren o colectivo”, resaltó.
“Es condescendiente con
el poder de turno y es mala cuando las autoridades del país lo dejan”.
Algunas manzanas están descompuestas, son las que manejan la batuta. Hay
que mejorar los sistemas de designación para que lleguen los
mejores y no los amigos”, destacó. La complicidad con la política es una realidad difícil de negar. “El juez Claudio Bonadio tuvo
muchos juicios políticos y salió ileso con todos los gobiernos. Ocupa
el mismo puesto desde los 90. Alguien los designa y los deja permanecer
en el cargo”, remarcó.
Durante su disertación confesó que internet cambió a la humanidad y los Tribunales
no son la excepción. “Cuando entré habían dos
o tres periodistas, ahora hay 10 o 12”, ejemplificó y agregó “Se
fabrican noticias todo el tiempo. La
información se distribuye de forma parcial y arbitraria. Por eso la
Justicia tiene que re educarse y establecer una relación profesional y
democrática con todos los medios”.
Sin embargo, la crítica también
recayó en el aspecto social. Consideró que “los argentinos se acostumbraron a la trampa”.
“La Justicia tiene mucho que ver con lo que hacemos los ciudadanos. Es
importante respetar las reglas en cualquier ámbito. Las prácticas micro
son las que demuestran lo macro”, explicó.
Incluso
se atrevió a cuestionar el sistema carcelario. “La Justicia tiene
problemas
de clase, con los vulnerables es cruel y con los poderosos demasiada
buena. La Sociedad fábrica miseria y la respuesta a todo es la cárcel.”,
lamentó. Según el letrado el
servicio penitenciario no logra la reintegración del individuo. “No
digo que no haya que castigar, hay que repensar la forma. Pueden darles
trabajo, mandarlos a construir el asfalto, plantar árboles, educarlos o
enseñarles un oficio”, sugirió.
Señaló que no “hay una entidad que
trabaje más allá de laspersonas”,
lo que
funciona es a pulmón. “Un sistema que resuelve problemas tan complejos
no puede depender de la voluntad o estado de ánimo de alguien. Los
juzgados carecen de wifi,
poseen carpetas obsoletas y todavía usan fax. Son condiciones muy precarias”, enfatizó. Asimismo, reveló el
mal trato que recibe el público. “Van por una solución y salen con más problemas, la
atención es mala. Las fiscalías y juzgados tardan demasiado”, deslizó.
El funcionario insiste en la necesidad de un reglamento nuevo que exija cursos,
exámenes y cumplimiento del horario laboral. Del mismo modo propone la existencia de una oficina de prensa. “Cada
juez o fiscal que habla tiene que dar su nombre y apellido, debemos
terminar con las fuentes judiciales”, afirmó. Delgado desconfía de los
cargos vitalicios. “Yo creo en la rotación y frescura, no es sano que
nadie esté mucho tiempo en
un lugar. Uno se acostumbra y tiene hábitos, entra en una zona de confort”, argumentó.
El foco no es solo político. Tampoco funciona la Justicia Laboral. Un choque de
tránsito o un juicio de desalojo pueden demorar diez años. “Injusticia” retrata
el panorama conflictivo. El título del libro es una síntesis perfecta de un presente negro.
Además de las críticas, el profesional propone futuros cambios. Quizás es tiempo es de sacar la mugre de las entrañas. “Los
judiciales tenemos que estudiar y trabajar más, tratar que la institución judicial no sea tan permeable al poder partidario y empresario”, sentenció.
Televisión, facebook, twitter, líderes de
opinión, youtubers, famosos, etc. Plataformas digitales que irrumpieron
en el ámbito informativo construyendo personajes influyentes en la
esfera pública. Los medios Informan al mismo tiempo
que forman. En éste ámbito, los periodistas deben sobrevivir
adaptándose a las tendencias o mejor dicho al “trending tópic”.
Bienvenidos, éstas son las noticias que hay
que saber antes de salir de tu casa. Te mostramos esto que quizá te
perdiste. Viral, último momento, urgente, ahora, Ya… ¿Qué nos hemos
perdido? Básicamente la libertad de discernir,
de conocer, de saber, y por supuesto, la capacidad de comunicarnos.
Algo mucho más alarmante que una primicia.
Nos perdemos entre los tweets, los posts,
los followers. El envase. Ese plástico antinatural que exige estar
“conectado” a una realidad superflua, parcial, y que muchas veces se
encuentra atravesada por el lente de una pantalla
que dirige una persona o una corporación. ¿Cómo nos comunicamos
entonces?
La aparición de internet posibilitó que
cualquier persona pueda producir noticias, crear sucesos, a través de la
edición de videos o comentarios sobre un acontecimiento en las redes
sociales marcando la agenda sobre lo que debe
ser tendencia mundial. Los usuarios ya no son lectores, sino que
escriben, opinan, filman, fotografían y viralizan. Producen.
Lo medios de comunicación tienen un papel
central dentro de la sociedad. Desde la imprenta hasta internet, el
avance de las nuevas tecnologías ha democratizado el campo de la
información. En este sentido, el lector ya no es un ser
pasivo que consume información de forma aislada, sino que genera
contenidos y los distribuye. Al hacerlo además interactúa con otros que
también hacen lo mismo.
Si la única fuente de acceder al
conocimiento y la información reside en las redes, nos encontramos en un
serio peligro. ¿Quiénes se encargan de producir, seleccionar, y hacer
circular los conocimientos en las redes? O peor aún
¿Bajo qué criterios lo hacen y con qué propósitos?
La web transformó la forma de relacionarse
de las personas. Cambió las prácticas sociales. Juega un rol más que
predominante en donde el mercado impulsa el desarrollo de la utilización
de internet para absolutamente todo. Y así
el problema de la comunicación de hoy no es tanto conectarse a un mundo
virtual sino terminar por desconectarnos del mundo real.
Vas caminando con tu taza de café y de repente alguien pasa, te empuja y hace que se te derrame el café por todas partes.
-¿Por qué se te derramó el café?
-Porque alguien me empujó
Respuesta equivocada:
Derramaste el café porque tenías café en la taza. Si hubiera sido té, hubieras derramado el té.
Lo que tengas en la taza, es lo que se va a derramar.
Por lo tanto, cuando la vida te sacude (qué seguro pasará) lo que sea que tengas dentro de ti, vas a derramar.
Puedes ir por la vida fingiendo que tu taza está llena de virtudes, pero cuando la vida te empuje vas a derramar lo que en realidad tengas en tu interior. Eventualmente sale la verdad a la luz.
Así que habrá que preguntarse a uno mismo. ¿Qué hay en mi taza?
Cuando la vida se ponga difícil, ¿qué voy a derramar?
¿Alegría, agradecimiento, paz, humildad?
¿O coraje, amargura, palabras o reacciones duras?
¡Tú eliges!
Ahora, trabaja en llenar tu taza con gratitud, perdón, alegria, palabras positivas y amables, generosidad y amor para los demás.
De lo que esté llena tu taza, tú eres el responsable.
Y mira que la vida sacude, sacude más veces de las que puedes imaginar.
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