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¿Hoy puedo pedirles algo? Una cadena de fe y esperanza

Por Julio Herrera. Director de Portadahispana.com

Si algo de positivo y de bueno nos puede dejar esta pandemia global esos son los ejemplos de amor, unión, solidaridad y humanidad  que alrededor del mundo se presentan a diario de parte de personas que luchan contra esta enfermedad, y que suman sus fuerzas, su fe y su energía a la de sus familiares, amigos, compatriotas y a través del Cielo y Dios a todo el planeta para pedir por la salud y la pronta recuperación de alguien, un amigo, un conocido, una familiar, un colega, alguien, cualquiera, un ser humano, que podría ser cualquiera de nosotros, usted, yo, alguien cercano, alguien que amamos. En el fondo de nuestros corazones esta pandemia ha servido para reconocer que existen cosas buenas y positivas en nosotros, y que en estos momentos afloran para unirnos con una finalidad de hacer calor humano, hacer solidaridad, hacer fuerza por todos aquellos que están luchando contra esta enfermedad.

Este un caso real, una historia de vida que tiene lugar en Pujato, un pueblo de Argentina ubicado muy cerca de la ciudad de Rosario. En las redes sociales, Ian Parente, joven de 22 años, se enteró que Carlos Sanmarti, el médico pediatra que le salvó la vida cuando era apenas un bebé recién nacido, se encuentra muy grave en la unidad de cuidados intensivos de Pujato luchando contra el covid. «Hola, Dios los bendiga grandemente, oramos y creemos en que Dios va a poner su mano de poder sobre su vida y va a salir adelante en el nombre poderoso de Jesús. Carlos, cuando yo era bebé, hace 22 años me salvó la vida, se dio cuenta de que tenía meningitis y gracias a su rápido diagnóstico hoy estoy acá”, posteó en las redes sociales Ian Parente. Ese es el inicio de esta hermosa historia que demuestra cómo las personas podemos unirnos alrededor de una cadena de humanidad y trasmitir vibraciones positivas en beneficio de la salud de un ser amado, que como todos tiene una vida, un hogar, una familia, amigos.

La cadena de solidaridad por la salud del doctor Carlos Sanmarti se inició en su pueblo argentino de Pujato y ya se ha extendido por todo el país, sobrepasado las fronteras y ha llegado a otros países del continente, a México, a Perú, y está llegando más lejos todavía a través de los medios y las redes sociales y ya alcanza a Europa, a España…

El doctor Carlos tiene dos hijas, Paula y Romina, quienes vienen recibiendo interminables muestras de aliento y cariño que luego son trasmitidas a su papá. En una entrevista concedida a un medio local, Paula señaló que “se ha generado todo un movimiento en redes, una movida muy grande, a partir de un posteo en redes sociales, pidiendo por su recuperación y por su salud”.

“El doctor Carlos Sanmarti está mejorando se encuentra en terapia, tenemos la fe, la fuerza y la esperanza de que se va a recuperar, es un día a día, tenemos mucha fe”, dijo Paula.

“Las redes sociales utilizadas de manera adecuada son fantásticas, hoy lo estoy evidenciando en carne propia. Es necesario dar amor, dar energía, esto pasa por la fe de cada uno, es una oración, cada uno será una fe, será una energía, todo es bienvenido, por eso hemos convocado a todos por Facebook, a toda la familia, a todo el pueblo de Pujato, necesitamos que venga todo el amor desde ahí, desde sus amigos de la infancia, del colegio, no sólo es un pedido al Cielo, a Dios, sino también en las redes sociales”, contó Paula.

Desde aquí nosotros también hacemos fuerza y vibraciones de amor y fe por la salud del doctor Carlos Sanmarti y a través de él para todas las personas que luchan con la enfermedad y especialmente para todos los médicos que en cumplimiento con su deber  exponen su vida por la vida de otros.

Encuentros con Ernesto Beibe.

El reconocido mentor Ernerto Beibe, ofrecerá a todas las mujeres emprendedoras un encuentro on line, organizado por la Licenciada Claudia Salas.

El evento se emitirá vía on line.

Aprender a negociar con participación de asistentes.

1ª. Sesión.

  • Concepto de la CLIENTELA desde la Antigua Roma.
  • Negociar por posiciones
  • Negociar por intereses.

2ª. Sesión.

  • La NEGOCIACIÓN no es una confrontación.
  • Un conflicto NO es una guerra, son diferencias de opinión.

3ª. Sesión.

  • Prepararse para una negociación.
  • Conocer claramente tus razones y
  • Entender y conocer las razones de tu oponente.
  • Saber que las objeciones no son un NO, sino explícame más.

4ª. Sesión.

  • La importancia del autocontrol
  • Evitar estallidos emocionales.

El encuentro es sin cargo pero es imprescindible registrarse, en:

Ernesto.beibe@gmail.com

Whatsapp: +34 628  698 809

ACERCA DE LA ENEMISTAD

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Martes, 3 de Noviembre, a las 17:00, hora España. Actividad arancelada, con inscripción obligatoria (10 euros).

Podrás vivir solo/a o acompañado/a, pero esto no te quita el sin sabor de salir a la calle, de no poder darle la mano a un amigo, de no poder abrazarte con alguien que quieres, de sobresaltarte cuando te entregan a domicilio o tener el vaporizador con desinfectante a mano. Todo esto hace que te armes inconscientemente de un sistema de defensas enloquecedor, donde no se sabe por donde va a entrar el enemigo.

«¿Quién te cuida lo interno?¿Quién se preocupa de tus miedos, de tus angustias y de tus resquemores?«

Finalmente cualquiera es un enemigo potencial, no solo cuando sales a la calle con mascarilla, sino cuando entran a tu casa y tienes que cuidar tu casa como un quirófano y hacer de tu hogar un medio estéril.

Testimonio

Después de nuestra primera sesión, tenemos un testimonio vivo de cómo impactó nuestro encuentro a una de las participantes, a las que agradecemos especialmente.

La libertad es uno de los ejes alrededor del cual he construido mi vida estos últimos seis años: la libertad de decisiones y de movimiento.

Entonces recuerdo textos y películas, historias de presos que aprovechan la cautividad para estudiar una carrera, escribir un libro, salir del analfabetismo, en otras palabras, para reinventarse. Probablemente para no volverse locos, para no perder la noción del tiempo porque la cautividad también priva de las referencias que nos orientan, que nos sitúan en un momento y un lugar. Que nos anclan en una realidad reconfortante, al contrario de la ingravidez del espacio infinito en la que flota el astronauta.

«Entre todos vamos a encontrar una forma de convivir con nosotros mismos de la mejor manera posible».

Pensar en lo que haría si estuviera presa me da otra perspectiva, relativiza, alimenta mi imaginación sobre cómo darle un sentido a este tiempo, como vivir el momento con gusto y valor (en ambas aserciones).

Aportaciones que me han interesado:

– Los vulnerables: bebes y ancianos, hospitales: no se toca, ni se mira, escafandras que no dejan ver las caras.

– Hablar y escuchar en lugar de hacerse compañía, en lugar de distraerse mutuamente

– Ir a lo esencial en términos de relacionarse

– Jugar para seguir estando en contacto sin la presencia material

– Espiritualidad, yo hablaría de replanteamiento vital y filosófico, mi tiempo, mi lugar

– El duelo del sentido del tacto

– El duelo de un modo de vida que no volverá

«Finalmente desde el dia primero del confinamiento, hemos logrado armar la pertenencia a un grupo de gente como uno/a, donde nos entendemos y nos realimentamos».

Teresa

El sentido de la vida

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“Necesitamos encontrar el sentido de la vida, porque eso nos instala en la seguridad y la confianza. Si no sabemos para qué estamos, avanzamos como los equilibristas, apoyados sobre un fino cable, oscilando entre inseguridades y miedos ( “Mujeres brújula en un bosque de retos: Ideas para superar la adversidad” de Isabel Sánchez).Esta interesante cita me hace pensar si no es la ausencia o pérdida del sentido de la vida, la razón fundamental de que tanto desconcierto, inseguridad y miedo  invada hoy nuestras vidas y la de la sociedad en la que nos desenvolvemos.

Resulta sorprendente que sea la juventud de dos emblemáticas Universidades como son las de Granada y Salamanca las más transgresoras de las normas que intentan proteger su salud y la  de sus familiares o conciudadanos. Puedo entender y entiendo que sean los jóvenes los más intrépidos, arriesgados y valerosos ante situaciones límite que se presentan a lo largo de nuestra existencia: guerras, manifestaciones, actividades deportivas etc. Es connatural a la edad en la que nos sentimos más inhibidos, rebeldes e incluso generosos para anteponer a nuestra propia vida, valores o empresas que nos exigen una gran capacidad de riesgo personal.

Pero lo que es incomprensible, es que sean la diversión o el consumo de alcohol y otros “alicientes”, los que nublen la visión de la realidad en la que viven y que ni siquiera sean capaces de advertir  que sus irresponsables conductas  contribuyen a dañar gravemente no solo la salud sino también el bienestar general de toda la sociedad a la que pertenecen. Esa misma irresponsabilidad es achacable también a quienes, a pesar de su edad mucho más madura, organizan reuniones privadas o familiares que demuestran también el escaso valor y aprecio hacia sí mismos y hacia la vida de los demás.

¿Es un problema de ausencia de conciencia por el mal que causan? ¿es el vacío moral de una sociedad enferma? ¿ es una evasión ante el miedo a la enfermedad, al sufrimiento y a la muerte? ¿es el resultado de una educación sin poso ni fundamento en las ciencias humanísticas? ¿está la sociedad occidental inmersa en una crisis de irracionalismo como afirma el  intelectual y filósofo de nuestro tiempo George Steiner?

“Nuestro clima psicológico y social es el más infectado de superstición y de irracionalismo de todo tipo, desde el declinar de la Edad Media y quizás incluso desde la crisis del mundo helenístico” dice Steiner. ¿ Eran más más valerosos y generosos los millones de jóvenes que dejaron su vida por defender sus ideales o su patria en las grandes contiendas del pasado siglo, que nuestros jóvenes de hoy que irracionalmente ponen en riesgo sus vidas y las de sus compatriotas?

Creo que las respuestas a estos interrogantes se podría encontrar en la urgente necesidad de una  reeducación en los fundamentos religiosos, filosóficos o históricos del hombre para que nuestros jóvenes y también los adultos puedan encontrar el sentido de su existencia, el de pertenencia a una comunidad y el sentido de sus vidas que los haga más fuertes y responsables ante la adversidad, el sufrimiento o incluso la muerte,

No nos aislemos en nuestro propio yo como hoy lo evidencian este tipo de conductas. Nos lo recuerda el Papa Francisco en su reciente encíclica “Fratelli tutti”: “Nadie puede pelear la vida aisladamente. Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante”

LA FALTA DE TACTO EN LOS TIEMPOS DEL COVID

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Por Ernesto Beibe. Mentor.

Desde muy pequeños se nos enseña, de que las personas poseemos cinco sentidos: El oído, El olfato, El gusto, La vista, El tacto.

Efectivamente, la mayoría de las personas poseen estos sentidos, que no sólo organizan el diario vivir, sino que básicamente conectan a la gente de una manera afectiva, que finalmente es parte de la supervivencia del hombre.

A través de los sentidos podemos determinar si algo esta en mal estado para comer, percibir los peligros, rechazar lo molesto, ver por donde caminamos para no tropezar, oír algún sonido disruptivo para hacer funcionar las alarmas.

Y a través de los mismos sentidos podemos recibir cariño, extasiarnos con un paisaje, oler ricos perfumes y sabrosas comidas, escuchar a los otros para comunicarnos.

Estos sentidos conforman una complitud del Ser humano.

Hay personas que nacen sin alguno de estos atributos, y en su desarrollo no conocen ni siente la falta, porque así llegaron al mundo, y los otros sentidos, se desarrollan muy sensibles que les permiten relacionarse con el mundo circundante.

Esto es hasta que la sociedad los comienza a hostigar por ser ¨distintos”.

Sobre este tema ya he escrito mucho, y no es la razón del presente articulo.

En esta ocasión me referiré a cuando un adulto, ya sea por un accidente, una enfermedad o un deterioro, queda privado de alguno de sus cinco sentidos.

A esta situación la llamamos:

DEPRIVACION SENSORIAL.

No se trata de la pérdida de un órgano, sino a la pérdida de alguno de sus sentidos, situación que lo saca violentamente de su actividad diaria, de su relación fluida con sus amigos, familia, trabajo.

En diversos artículos anteriores escribí sobre la situación de duelo que atraviesa una persona por alguna pérdida importante.

¿Y que hay mas importante, sobrecogedor que la pérdida de uno de sus sentidos?

Por supuesto desarrollar los restantes no es de una inmediatez que le permita compensar la pedida de la vista, o del tacto, que son los sentidos con los que se relaciona con sus afectos.

Por eso me referí más arriba de los que nacen carentes de uno o más sentidos, que llegan a desarrollar en forma compensatoria los sentidos que les quedan.

Si alguien pierde la vista, queda ciego, el grado de violencia y frustración queda notablemente exacerbado.

Nunca volverá a recuperar la totalidad de su forma de vivir hasta ese momento.

Durante el primer tiempo será un mar de lágrimas y lamentos con toda su razón de ser.

He trabajado con personas que han padecido de la privación de la vista y su consiguiente deprivación sensorial. Como Mentor acompañe a decenas de personas con esta falta de uno de sus sentidos.

Desde mi experiencia, hasta que no pudieron terminar de cursar el duelo de la pérdida, no pudieron adquirir nuevas habilidades de las que sí podrían valerse.

Quien no pudo comprender y elaborar el duelo, quedo de por vida con la sensación de ser radiado, de sentirse dis-capacitado para recuperar sus relaciones, sus afectos.

Quién paso por la comprensión de su “duelar¨, pudo recomponerse, volver a ser uno más integrado a la sociedad, a su familia, a sus amores. Aprendió a vivir de otra manera, no menos rica que antes de la pérdida.

HOY ESTAMOS EN MOMENTOS DE PÉRDIDA

La pérdida del tacto, del contacto.

Muchos frente a esta pérdida se insensibilizaron, se blindaron, con graves consecuencias psíquicas, que tal vez no se manifiesten en estos momentos, pero que a la larga se manifestaran en estallidos de violencia extemporáneos, fuertes irritaciones, pero no con sus semejantes, sino descargándolas internamente.

Hay quienes tienen un hambre táctil que se agudiza mas que nunca, pues es una experiencia sensual imprescindible.

Somos tan dependientes en lo que respecta al apoyo humano, cuando necesitamos los abrazos, un brazo alrededor del hombro, un apretón de manos, de ser acariciado y tener la oportunidad de responder.

De gozar de la sexualidad libremente, de demostrar grados de amistad, de amor, hasta de compasión.

Distinto a quienes se encierran en sí mismos, cuando esta estimulación táctil permanece insatisfecha, los grados de alteraciones  en la conducta son  notable.

El duelo comienza a ser inacabado, directo a la patología al no poder aceptar esta pérdida y caminar el propio camino del duelo.

Nosotros, los Mentores tenemos un sexto sentido.

Que es el de anticiparnos a las situaciones paralizantes, que traen angustias, ansiedad y miedos.

Este zigzag diario de idas y retrocesos en la gravedad de los contagios del Covid, la cantidad de muertos que terminan siendo “noticias” insensibilizantes,

que nos convierten cada día más profundamente en deprivados sensoriales.

Por eso desde este lugar, con la autoridad que me dan los años, mi profesión de Mentor con el Sexto sentido intacto, pienso en hay un momento donde se debe dejar de pensar ¨más adelante cuando las cosas cambien¨

Hoy están cambiadas, hoy nos quedamos sin tacto ni contacto con los demás, porque actuar lo contrario ya esta en la zona del peligro invisible, la pena del sufrimiento o la muerte.

Hoy hay que comenzar el camino del duelo por este sentido perdido, arrancado.

Una vez cerrada la herida, lo próximo, lo que vendrá no tiene ni nombre ni forma, será distinto, no volveremos atrás. La Humanidad jamás vuelve atrás….

Debemos aprender a cerrar este capítulo en lo concerniente a este Quinto sentido, y aprovechar otras formas de comunicarnos y verlos como nuevos sentidos que vamos adquiriendo y desarrollando.

Quien sienta que mis palabras le tocan, lo aceptan, me encuentran en www.ernestobeibementor.com para continuar con este diálogo.

Desde Barcelona, Octubre de 2020

Ernesto Beibe

Mentor

ernesto.beibe@gmail.com

whatsapp +34628698809

www.ernestobeibementor.com